La línea

La línea es un método de evaluación que puede emplearse en casi cualquier contexto en que haya espacio libre. Funciona bien como puesta en marcha, como «termómetro» rápido o como evaluación.

El moderador traza una línea imaginaria que atraviesa la sala de parte a parte. Un extremo marca : «¡Sí!,¡ por completo! / ¡Muchísimo!» , el otro: «¡No, no, no! / ¡En absoluto!». Los participantes toman partido frente a una afirmación colocándose justo en aquel punto de la línea que se corresponde exactamente con su postura. Será bueno marcar el centro de la línea con algún objeto, para que no sea posible mantenerse neutral. Cuando todos se hayan colocado, algunos de los participantes pueden compartir con los otros  qué y cómo pensaron al elegir su posición en la línea. A menudo los participantes se colocan en distintos lugares a lo largo de la línea por el mismo motivo y pueden ir a parar al mismo sitio por distintos motivos.

La línea imaginaria puede tambien trazarse como un instrumento de evaluación a lo largo de una pared. Cada participante anota su motivación en un post-it y lo mete en el punto de la línea que corresponde con su postura.

Véase tambien las aplicaciones Una plataforma democrática y Una sociedad civil fortalecida

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Publicado en Banco de métodos, Métodos