Cuatro rincones

El método de los cuatro rincones puede hacerse con grandes grupos y va encaminado a posicionarse y elegir. Funciona bien como punto de partida o para profundizar en una charla. Hasta el más callado puede mostrar su opinión sin sentirse expuesto a las miraedas de todo el mundo.

El moderador presenta cuatro alternativas, cada una de ellas representada por un rincón de la sala. Los participantes se irán colocando en el rincón que mejor se adecua con su percepción en ese momento. Cuando todos han hecho su elección, los participantes proceden, en sus respectivos rincones, a explicar mutuamente el motivo por el que han elegido ese rincón. Después, algunas personas de cada rincón resumirán para los demás rincones cuál era su idea. El moderador anima a los participantes a cambiar de rincón, si es que la charla les ha hecho cambiar su punto de vista.

Las cuatro alternativas deben construirse de tal modo que ninguna aparezca como correcta o incorrecta. Siempre debe haber una alternativa abierta.

Véase tambien la aplicación Las dos caras de la democracia

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Publicado en Banco de métodos, Métodos